domingo, 14 de diciembre de 2014

FLOWER POWER


"La Argentina tiene que cerrar la etapa de Derechos Humanos". De esta manera nos ilustra el domingo el genio político de Sergio Massa, sin dejar bien claro a qué se refiere. Asumo que se tratará de detener las investigaciones en las causas seguidas contra ex represores, y por Dios, no estará proponiendo que la República Argentina comience a violar una vez más los tratados internacionales.

Dudo siquiera que este adoquín tigrense sepa de qué esté hablando. Es más probable que sus asesores -los verdaderos estafadores detrás de todo esto- le hayan sugerido que salga a tirar una bomba de esta naturaleza, enganchándose en la polémica inaugurada por Mauricio Macri durante la semana pasada.

No vamos a negar que esta arista en el debate resulta tentadora para alrededor del 50% del electorado argentino. Seamos sinceros: el enano fascista existe, y todos podemos ser víctimas de él si nos descuidamos un segundo. Nada pierde Macri diciendo algo así, y ojo porque tampoco suma mucho. Más bien persigue tomar ese vapor de malestar contra el Gobierno Nacional que ya existe y condensarlo en caudal electoral, buscando que fluya hacia su bolsa de votos.

La verdad es que esta barbaridad pega. A mucha gente le gusta, y lo comparte por facebook. Miles de oficinistas esperando que por fin "alguien tenga huevos y lo diga". Puede ser que abusamos también de este tema. Y cuando se abusa tanto de algo, no tarda en volverse frívolo. Una parodia de sí mismo. O puede ser que no elegimos a los locutores apropiados para encararlo. Y en el peor de los casos podemos concluir que el argentino es una mierda, y que después de lo que pasó durante la dictadura no aprendimos nada. Esta última posibilidad bien puede ser cierta, pero de nada nos sirve pensarla porque igual, tenemos que ganar en el 2015.

El tigrense, un tipo más bien boludón, ve eso y quiere su parte. Pero es tarde. Siempre fue tarde. Massa ganó una legislativa en un distrito el año pasado, por márgenes estrechos. Como De Narváez en el 2009. Eso no lo hace candidato a presidente para el 2015. Eso lo hace sólo un candidato natural a Gobernador de la Provincia de Buenos Aires más que se niega a ser sepultado en ese sarcófago electoral que es la Provincia más grande del País.

El candidato -y la verdadera amenaza para las ambiciones electorales del FPV- es Mauricio Macri. Siempre lo fue. Nunca hubo otro. Macri no es nuevo. Macri se viene instalando desde hace 20 años, desde que asumió la presidencia de Boca Juniors. Fue muy hábil en eso, ya que eligió un ámbito que lo proyecta hacia todo el país atravesando provincias y distritos. Si resulta cierto que son La Mitad mas Uno, entonces Macri viene trabajando sobre La Mitad mas Uno del electorado desde mucho antes que Massa, Scioli o la misma Cristina. Algunos se atreverán a decir que de esta Mitad mas Uno no todos votan presidentes, por no alcanzar la edad legal o por no ser naturales de la República. El Anarka prefiere no emitir opinión al respecto.

La cuestión es que Mauricio viene horadando su electorado desde el año 95, y lo hizo con bastante eficiencia. No tiene sentido enumerar las conquistas deportivas del club de la ribera durante su gestión. No necesita entonces instalarse porque ya está instaladísimo. Eso de que "en el interior nadie lo conoce" es una gilada. Todo aquél que conoce a Boca Juniors -la supuesta mitad mas uno de este país y países limítrofes- conoce a Mauricio Macri.

Por otro lado, se habla de que "le falta estructura partidaria". Nadie puede seriamente sostener un argumento así. Todos conocemos la naturaleza de nuestros condottieri electorales. Bien claro está que "la estructura" (o aparato) se consigue cuando se tiene con qué. Los intendentes y gobernadores son hombres prácticos, que miran las encuestas y actúan. Ninguno de ellos tiene fibra de capitán heróico que se hunde con su barco, porque saben bien que lo que no se consigue dentro del PJ, se consigue por afuera. Y nadie se quiere quedar afuera en este oficio.

Finalmente, su principal activo político es que en una hipótesis de ballotage no se estaría midiendo con Cristina, sino con un candidato que Cristina apoye. Y como dije alguna vez en esta publicación, desde que el Gral. Juan Domingo Proudhon murió en este país nadie es dueño de los votos. No se endosan, se tienen que ganar mano a mano, uno por uno. Cristina puede tener la mayor imagen positiva de todo el espectro electoral, pero cuando termina su mandato se la lleva a su casa y no se la deja a nadie.

Dentro de este panorama, Scioli no resulta un candidato competitivo. No sólo porque se ve desaventajado en el mano a mano, sino porque además Scioli gobierna hace 8 años la Provincia de Buenos Aires. Carga con todo el desgaste de la gestión en un provincia imposible, un distrito electoral en el que se incineran las aspiraciones electorales de cualquiera. Una toma de rehenes o un motín en una cárcel y se acabó.

El vecino bonaerense tiene trabajo, pero sigue teniendo villas e inseguridad, y quiere un cambio. Naturalmente lo va a querer. El mismo vecino -particularmente el del primer cordón, donde el PRO ya pudo instalar candidatos a intendente propios- ve que en Capital se vive mejor y no se detiene a pensar los motivos estructurales por los cuales la Ciudad de Buenos Aires se gobierna sola. Tampoco le importa mucho que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires clausure centros culturales. Scioli puede ganar en la PBA, pero Macri también junta votos allí, y como se ha demostrado en el año 1999, se puede ganar la Provincia y aún así perder el país.

Por otra parte, Scioli fuga votos propios. Los adictos al FPV somos un electorado pragmático, pero algunos no lo son tanto y no podemos erguirnos seriamente como el partido de los que creemos que los derechos humanos no son un curro detrás de un candidato como Mancuso. Ni siquiera es entonces un gran candidato para blindar lo que ya tenemos.

Pero aún blindándose los votos que ya son nuestros, en un escenario de ballotage -eventualidad que considero más que factible- Scioli necesariamente perdería con Macri, ya que estarían midiéndose dos candidatos de similar perfil, sólo que el primero cargaría con dos mochilas. El desgaste propio de 8 años de gestión en un distrito difícil y el desgaste ajeno de un gobierno nacional saliente que viene desde hace 12 años conformando un frente del rechazo. Este frente del rechazo se vería plenamente capitalizado por su rival cuando en plena campaña Scioli se vea constreñido a venderse como "la continuidad del proyecto" para ganar las PASO.

Paradójicamente, Scioli tendría mejores chances como candidato opositor que como candidato propio, pero gobierna un distrito que se hace cuesta arriba de gobernar si no se cuenta con el apoyo del Gobierno Federal. Nada más ni nada menos que un candidato imposible en una provincia imposible. ¿Cómo se puede gobernar la provincia que concentra casi la mitad de la población del país, cuando se percibe en concepto de coparticipación mucho menos que esa cifra? He ahí la explicación de por qué los Gobernadores de la PBA nunca llegan a presidentes. 


Queda un largo año por delante, y hay tiempo para seguir reforzando otras candidaturas. Capitanich (QEPD) era un gran candidato, pero aceptó el cargo equivocado en el momento equivocado, dedicándose a ser el mascarón de proa de un rompehielos ártico. Urribarri, seamos sinceros, si tuviéramos que filmar una película y necesitamos un actor para que interprete al presidente, no elegiríamos al entrerriano porque simplemente no tiene cara de presidente. No da el Physique du Role.

La esperanza para las aspiraciones electorales del FPV descansan -a mi soberbio entender- en Randazzo, que goza aún de la ventaja de ser alguien nuevo que gestionó con eficacia el tupper presupuestario que oportunamente se le asignó, y tiene la cara de nada necesaria para venderse como candidato "de centro". Eso sí, aún tiene muchos trenes que arreglar y muchos DNI's que repartir (entre ellos el mío que nunca lo renové), y prender velas para que no vuelvan a darse episodios como el de la terminal de la línea Sarmiento. 

Sea como fuere, es importante ganar las elecciones del 2015, no tanto por la enorme cantidad de motivos que son de público conocimiento, sino para evitar que en esta patria se sigan viendo imágenes como ésta:


lunes, 8 de diciembre de 2014

ANNO DOMINI



"La Argentina tiene que llegar al término del mandato en paz. Una ruptura del sistema democrático, de la Constitución, en este momento sería un error. Todos tienen que colaborar en eso y elegir luego las nuevas autoridades. Para no interferir con eso, no recibo más políticos en audiencia privada."

Francisco marca la cancha. Le dice a la oposición: "no vengan a buscar la foto". Muy astuto el viejo.

Amén de lo que ello significa para la oposición, ¿Qué nos queda para nosotros?

El viejo no es boludo. Conoce sus limitaciones, y no quiere meterse. Dudo que en el seminario le hayan inculcado valores republicanos, su historia demuestra una y otra vez que nunca incorporó la máxima de Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. O dicho en otras palabras: el viejo tiene miedo de mandarse una cagada.

Porque la oposición todavía no eligió candidato. Todo indica -a mí soberbio entender- que va a ser Mauricio, pero vaya uno a saber. El que se saque la foto va a ser el candidato de la oposición pero, ¿Qué pasa si se saca la foto con un candidato que va y pierde con el FPV? Sin rodeos, queda como un pelotudo. Y en los pasillos de la Catedral de San Pedro, donde circulan los tecitos envenenados, quedar como un pelotudo se puede pagar muy caro.

Entonces el viejo se refugia. Se esconde en la sotana blanca, se consagra al Señor y se abstiene de elegir. Se vuelve un institucionalista, pero hasta ahí. Porque marca la cancha, y amenaza. Nos dice que La Argentina tiene que llegar a un final de mandato en paz. Como si esto fuera Siria, o Ucrania, como si la gobernabilidad estuviera en juego.

Pancho, puede que no ganemos en el 2015, pero... ¿Golpe de Estado? "Para no interferir con eso, no recibo más políticos en audiencia privada". ¿Y quién sos? ¿Nos estás dando a entender que si recibís a alguien, entonces nos vamos del gobierno? Qué manera astuta de amenazar que tienen estos ñoquis canónicos. Qué manera de subirse el precio, y de negarse de una forma muy afirmativa. Si alguien no puede percibir la amenaza velada en estas declaraciones, entonces le pido por favor que no me lea nunca más.

No está de más recordar que Mario Jorge Bergoglio -quien hasta ahora no hizo mucho más que Benedicto para combatir la pedofilia- es el mismo misionero jesuita de ideas progresistas que en 2010 decía en referencia a la ley de Matrimonio Igualitario que "Aquí también está la envidia del Demonio, por la que entró el pecado al mundo, que arteramente pretende destruir la imagen de Dios: hombre y mujer que reciben el mandato de crecer, multiplicarse y dominar la tierra".

Todo un compañero. A ver si somos claros: El Papa no es peronista. Mucho menos kirchnerista. Es un hombre que, como todo hombre bien nacido, quiere llevar una buena vida trabajando lo menos posible. No vamos a culparlo por eso, pero entendamos que si no nos tira a matar es porque no le sirve y porque no tiene el poder real para hacerlo.

Pero por sobre todas las cosas, entendamos finalmente que la salvación no está en la Iglesia, porque si bien tiene sucursales acá, su CEO tiene el despacho en Roma, en el medio de Europa, bien lejos de esta colonia exportadora de carbohidratos y -si Dios quiere- hidrocarburos algún día.

La ONG más vieja -y exitosa- del mundo tiene su propia agenda, bien distante a la nuestra. Más parecida a la de una inmobiliaria, o la de un banco. Lo demostró mil veces a lo largo de nuestra historia, y no va a dudar en dejar tirados los negros atavíos jesuitas para volver a calzarse la armadura de cruzado, cagándose en todos los que alguna vez creyeron que Jesús predicaba la Justicia Social.

El próximo boludo que me dice "El Papa es compañero" voy y le rompo los dientes. Si Dios fuera argentino, pagaría el IVA como todos nosotros. Y si les queda alguna duda, les dejo las palabras de los compañeros de Reincidentes, cuyo reflexivo mensaje nos llena de sabiduría en estas fechas tan especiales. ¡Feliz día de la Virgen para todos (y todas)!


lunes, 22 de julio de 2013

VACAS SAGRADAS



Leemos en Página/12 al ilustre Gil Lavedra insinuando sobre la derogación del decreto 929/13 del PEN, norma que establece un régimen de promoción para la actividad de exploración y extracción hidrocarburífera. Entre otras mieles, tal decreto dispone en su artículo Nº 6 que a partir del quinto año del comienzo de ejecución de la explotación correspondiente, los beneficiarios de este régimen -las petroleras- podrán disponer de un 20% de lo producido para la exportación, eximiéndose del régimen general de derechos de exportación (viejas y queridas retenciones).

Asumimos que el Dr. Gil Lavedra pretenderá derogar tal decreto una vez que asuma la presidencia de la nación, porque si pretende hacerlo desde la cámara de diputados estaría avanzando sobre una facultad reglamentaria delegada al PEN por ley 26.204 -famosa Ley de Emergencia Pública- y prorrogada por las leyes 26.339; 26.456; 26.563 y 26.729 hasta Diciembre del corriente año, amén de que resulta un disparate que el congreso derogue un decreto del PEN. Vivimos en un sistema republicano regido por la división de poderes, ¿Se acuerdan muchachos?. En todo caso debiérase derogar la misma Ley de Emergencia Pública desde el congreso o, en su defecto, modificarla sustrayendo esta facultad discrecional de la órbita del Ejecutivo, y que luego el PEN acomode su reglamentación a la nueva normativa.

Afortunadamente el Dr. Gil Lavedra habla desde la UCR y por eso nos permitiremos tomar con poca seriedad toda hipótesis que incluya verlo una vez más en el Ejecutivo o alcanzando alguna mayoría legislativa suficiente para modificar alguna vez una ley o sancionar genialidades como la ley de Obediencia Debida y la de Punto Final.


Al menos se resguardó de no ir al papelón judicial que enfrentará con toda seguridad el economista de la CTA y diputado ibarrista/pinosolanista/itaíhagmanista Claudio Lozano, quien solicitará la declaración de inconstitucionalidad de tal norma en razón de que no le gusta, pero además, porque los jurisconsultos del espacio Camino Popular consideran que no es atribución del Poder Ejecutivo reducir a cero tal carga tributaria. Quien puede lo más, puede lo menos, como todos sabemos, y si admitimos que alguna vez el PEN pudo aplicar derechos de exportación y aumentarlos discrecionalmente -como se viene haciendo desde el año 2002 gracias a la ley de Emergencia Pública- hasta el punto en el que se sale a cortar rutas y se paraliza el comercio de grano, es dable pensar que puede eximirse parcialmente a alguien de pagarlas, resultando esto menos gravoso para el administrado (en este caso el honrado Sr. Chevron y su PyME, quien no tendría mucha excusa para salir a cacerolear o presentar amparos). Resta analizar si entre los elementos del acto existe una finalidad oculta que importe una desviación de poder pero ya en ese nivel de debate entramos a un pantano de subjetividad muy lindo para discutir en un café pero totalmente irrelevante en la arena judicial a menos que podamos demostrarlo. Y la demostración no es el punto fuerte del progresismo legislativo.



Podemos entender que a algunos consecuentes compañeros del Campo Popular que votaron en contra de aumentar las retenciones a la exportación de oleaginosas en el 2008 les moleste sobremanera que el Estado Nacional busque disminuir retenciones a la exportación de hidrocarburos en el 2013, ya que nacimos agroexportadores y así debemos morir. 


Y estaría muy bueno que vendiendo rifas y porciones de chocotorta se pudieran reunir los fondos necesarios para explotar un yacimiento de Petróleo No Convencional, bajo la premisa que quien filma un par de documentales nostálgicos y llorones tiene el conocimiento y los medios técnicos suficientes para este tipo de empresas.

Pero hoy nos toca gobernar el Estado Nacional, no un centro de estudiantes o una PyME legislativa, y el compromiso asumido en el 2012 con la ocupación temporánea anormal del 51% accionario de la sociedad YPF nos impone la responsabilidad de hacer que funcione. No por el éxito de la gestión en sí, que desde ya resulta importante, sino porque tenemos que legarle a la posteridad un modelo exitoso de reestatización, en consonancia con el cada vez mayor protagonismo que toman las Empresas Estatales en el mercado internacional de los hidrocarburos (ver el caso de las nuevas 7 hermanas: ARAMCO; Gazprom; CNPC; NIOC; PDVSA; Petrobras y Petronas).

Si no hacemos funcionar YPF a como dé lugar e instalarla en el mundo, entonces vamos a ver pasar desde atrás otra oportunidad de ser un país menos choto, que alguna vez será llorada en algún documental emotivo. De ésos que tanto le gustan a Pino Solanas, quien para entonces seguirá filmando documentales ya que jamás será presidente de nada más que su desmedido ego.

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