En la vida de todo hombre existen tres momentos de inigualable amargura:
- Cuando una mina te manda a freir churros
- Cuando Argentina queda afuera del mundial por penales
- Cuando Néstor pierde en Provincia por 2 puntos
Estas tres son las causas que derrumban anímicamente a una persona y el carácter del hombre se forma al calor de la capacidad que uno tiene para recuperarse de las mismas.
Los libertarios tenemos experiencia en recuperarnos de este tipo de amarguras, y queremos compartirlo con nuestros lectores.
Los libertarios tenemos experiencia en recuperarnos de este tipo de amarguras, y queremos compartirlo con nuestros lectores.
Como primera medida: Si pueden, tómense el día en el trabajo. En un estado tan susceptible, no es recomendable tener que estar aguantándose al canchero gorila de la oficina que te viene a decir pelotudeces con una risa socarrona.
Ese día ahorrado del trabajo se invierte en dormir mucho, no hablar con nadie y tratar de escuchar un poco de música para distraerse. Seguaramente deterioraremos un poco nuestras relaciones sociales, pero teniendo en cuenta el bajo nivel de tolerancia que tenemos hoy, es mejor esto que terminar respondiéndole de muy mala manera a un ser querido (o apenas tolerado).
El primer fin de semana que tengamos, no dudemos en pegarnos un pedo de película. Ésa es una catarsis necesaria, y hace falta rebootear el sistema.
A quien le gusta leer, hay que empezar un libro. Un libro largo, mínimo 600 páginas, porque hace falta evadirse un poco y meter la cabeza en otro mundo hasta que el alma se recupere. Recomendamos romanticismo francés del siglo XIX (Víctor Hugo o Alejandro Dumas). Cuando terminen el libro, van a ver cómo la cabeza funciona mejor y tiene mayor capacidad para racionalizar lo que pasó.
Y una vez finalizado todo este necesario proceso, empecemos a pensar cómo hacer para presentar un candidato peronista en el 2011 que no tenga posibilidades de ganar, pero que divida al peronismo, evite que gane un PJ hegemonizado por los De Narváez; los Reutemann y los Macri; le abra la puerta a los radicales para que se impongan en las presidenciales y así esperar a que se caigan solos para volver al juego con ánimos renovados y un PJ fortalecido por ser oposición.