El Anarka estuvo de receso vacacional y regresa luego de una gira por la Provincia de Mendoza. A pesar del olor a Cobos que apesta su capital, fueron unas grosas vacaciones en las que nos dedicamos al deporte del Smoking & Drinking (activdades ampliamente superiores a la careteada del Trekking o el Rafting) y vivimos todo tipo de experiencias como presuntas picaduras de vinchucas, urinación de acequias, desprecio hacia turistas franceses, degustación de chivos malargüenses y por sobre todo, descubrimiento del Barroluco.Una vez acabada la joda, volvemos a la ciudad porteña agradeciendo a los compañeros Julio (émulo menduco de Pablo Milanés); Gonzalo y Lisandro por el recibimiento y prometiendo compartir con los lectores las reflexiones etílicas que fuimos elaborando durante el viaje. Mansa provincia culiao, aguante el Tomba!