martes, 30 de junio de 2009

ESPERANDO

El domingo a la noche me quedé hastas altas horas de la madrugada siguiendo el recuento de votos bonaerenses. No podía creer el 34 a 32, me parecía incomprensible. En ese momento de angustia, a medida que iba subiendo la proporción de mesas escrutadas, uno buscaba formas de esperanza en las que refugiarse de esta durísima realidad.

La típica: Bueno, vamos a ver cuando empiecen a cargar los resultados del Conurbano. La Matanza no nos puede fallar. Pero los resultados seguían congelados.

Bana esperanza. Enseguida recordé algo que mi vieja siempre cuenta. En el año ´83 ella también se quedó hasta altas horas esperando los resultados bonaerenses. La tendencia en favor de Raúl Alfonsín se hacía evidente, y mi viejo la consolaba diciendo "Esperá a que empiecen a cargar los votos de La Matanza, los negros no fallan". Mi vieja se quedó toda la madrugada esperando los votos de La Matanza que al final nunca llegaron...


...o sí, llegaron 6 años después y fueron malgastados en un traidor. O tal vez prefirieron esperar 20 años y consagrar en el 2003 a Néstor Kirchner como Presidente, regalándonos a todos los argentinos la mejor presidencia desde la muerte del General Proudhon.

El Peronismo siempre vuelve, aunque tarde 20 años. Y los negros nunca fallan, sólo que a veces se toman su tiempo. Mi viejo no mentía.

LOS ´90

La década del ´90 ocurrió -como supongo todos lo sabrán- entre el 1 de Enero de 1990 y el 31 de Diciembre de 1999. Así como la mayoría de las décadas, ésta duró alrededor de 10 años y fue signada por el gobierno de Carlos Saúl Ménem, que gobernó 9 años y medio de los 10 que duró la década. Este año se cumplen 19 años y 6 meses que inició, y 9 años y 6 meses que finalizó. Casi una década entera.

Una parte no menor del padrón electoral realmente no recuerda esta década. Algunos porque sinceramente no se acuerdan; otros porque la pasaron bastante bien; algunos nunca tuvieron una idea muy clara de lo que pasaba y no pocos tienen a su favor el válido argumento de que apenas si contaban con 2; 3 o 4 años de edad en esos años.


Hablar en Junio del 2009 de votar para no volver a los ´90, es tan eficaz como hacer campaña contra Ménem en el ´89 agitando el fantasma del Proceso de Reorganización Militar (cosa que, al menos en el aspecto económico, se cumplió); tan oportuno como llamar a votar a Duhalde en el ´99 argumentando que con De La Rúa vuelven los saqueos como en la época de Alfonsín (esto también terminó ocurriendo) o tratar de distraer votos contra Kirchner en el 2003 denunciando que sería volver a darle el gobierno al aparato del PJ (situación que no nos parece tan mala y que, mal que le pese a algunos, también ocurrió). O tan pelotudo como salir a decir esto que digo dos días después de que perdimos.

No deja de ser verdad, el voto a De Narváez significa volver a los ´90. Sólo que a la mayoría no le importa. Tratemos de afinar mejor el discurso para la próxima.

(Otrosí, recondemanos las urgentes y necesarias palabras del compañero Nanolefu para quien tenga tiempo)

DEMOCRACIA INTERNA

Con la renuncia del Diputado Electo Dr. Néstor Kichner a la presidencia del Partido Justicialista, se hace evidente lo que realmente había detrás de estas elecciones legislativas en la Pcia. de Buenos Aires: una gigante interna del PJ.

La misma que Kirchner ganó en Octubre del 2005 con un 45% contra el Duhaldismo explícito, cuando se midieron Cristina Fernández de Kirchner e Hilda González de Duhalde.

A falta de una interna partidaria oficial; el Justicialismo adoptó el hábito de dirimir sus diferencias en territorio bonaerense una vez cada dos años. Las reglas son claras: el que logra juntar más o menos 40% de los votos de Provincia es el que la tiene más larga y conduce.

En general el que se consagra ganador es aquél que logra imponerse traccionando votos externos (no PJ) dentro de esta interna, como hiciera Kirchner en el 2005 y en el 2007, y como logró De Narváez esta vuelta hablando de inseguridad y planteando el voto útil del campo (aunque este resultado de 34% apenas alcanza para bajar de un hondazo a la actual conducción, sin terminar de dejar definida otra y prolongando un tiempo más la interna justicialista que se disparó con la así llamada Crisis de la 125).

Esto no fue muy complicado, una interna partidaria. De un lado, aquéllos que plantean que el PJ debe estar al servicio de los trabajadores y el pueblo. Del otro lado una dirigencia que quiere poner al PJ bajo las órdenes de la SRA; la UIA y el Grupo Clarín. El domingo ganaron ellos.


Néstor no es más presidente del PJ, pero sigue siendo el 32% de los votos en Provincia. Desde esa posición hay que hacer todo lo conducente para que en el 2011 no se consagre presidente un candidato del Justicialismo-PRO porque, como bien dijo un amigo pampeano, el Peronismo no sobrevive a otro Ménem.

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